Sinopsis: En general en los museos, las estatuas no tienen el derecho al culo. A menos que aquí todo sea bien diferente, se trata de un cualquier otro medio ambiente. Cada noche, después de que el museo esté vaciado de todos sus visitantes, este bonito diosa hecho de granito, a la práctica de llamar siempre el mismo marteleur para que le flanquee una orden pollazo. Sobre el pequeño estrado, estas dos maravillas de la naturaleza toman placer pendiente la escalada, y aprovechan de follar mientras que lo guarda tiene la espalda vuelta. Afortunadamente que las cámaras de seguridad estaban allí, para rodar el menor de sus jugueteos. Después de haber visto este vídeo, no irá a visitar más un museo como antes.
|